Traumatismo cervicocefálico

Sindrome del Latigazo

En nuestros Bancos de datos, observamos en los últimos tiempos un crecimiento en forma exponencial de los pacientes que consultan por trastornos neurootológicos y neurosensoriales secundarios a traumatismo cervicocefálico por accidentes de tránsito, de tal forma que podríamos hablar de una enfermedad de la civilización moderna.

Entre los años 1978-80 realizamos en Alemania un estudio sobre la incidencia de estas lesiones provocadas especialmente por choques múltiples en las autopistas y las caídas del esquí.

En las estadísticas de esos momentos el 11% de los pacientes consultaban por antecedentes de traumatismo craneocefálico, esta cifra ascendió en los últimos años al 28%.

El nombre de Sindrome del Latigazo proviene de la descripción etiopatogénica de los movimientos de cabeza que lo producen al sufrir un accidente de tránsito, en especial secundario a colisiones posteriores, frontales o laterales.

En el caso de choque frontal, se produce por efecto de la inercia (peso del cuerpo x velocidad) un desplazamiento hacia adelante del cuerpo que tensiona sobre el cinturón de seguridad con una hiperflexión del cuello que es seguido de una hiperextensión del mismo produciendo "el latigazo".

En el caso de un choque posterior los mecanismos son inversos, primero hiperextensión y luego hiperflexión del cuello.

En USA informaba la National Highway Traffic Safety Administration durante el año 1995 sobre 5,5 millones de americanos que sufrieron un accidente de tránsito, estudios posteriores demostraron que 53% habían padecido un Sindrome del Latigazo.

En Alemania durante el año 1992 se registraron 395.462 accidentes de tránsito de los cuales 197.731 padecieron un Sindrome del Latigazo.

Los estudios efectuados en diferentes países sobre la velocidad a partir de la cual se produce este fenómeno, muestra que a partir de 20 Km/h, es factible el mismo.

El biomecanismo de la lesión está en relación directa con la fuerza aceleratoria que se aplica,de tal forma que se pueden observar 6 fases diferentes:

Fase aceleratoria Duración Factor de aceleración Movimiento cabeza-cuello
Fase 1 0-60 mseg. 0 g Reposo
Fase 2 60-120 mseg. 0,3 g Elevación cabeza, flexión de cuello y extensión de columna
Fase 3 120-200 mseg. 4,3 g Extensión del cuello
Fase 4 200-300 mseg. 2,8 g Hiperextensión de cabeza y cuello
Fase 5 300-400 mseg. 1,0 g Cabeza hacia adelante con flexión de cuello (whiplash)
Fase 6 + de 400 mseg. 0,8 g Poca flexión,retroceso a la posición inicial

El traumatismo cervicocefálico se puede clasificar de acuerdo a la topografía de la lesión en:

posiciones

Sindrome cervical: se acompaña de cefaleas, dolor en la nuca, limitación en los movimientos y contracturas musculares, en casos extremos puede llegar al tortícolis.

Sindrome cérvico-braquial: a los síntomas antes mencionados se agregan trastornos en la sensibilidad, pérdida de fuerza, parestesias en hombro y brazo que se extienden hasta la mano. Este sindrome se puede presentar en forma unilateral o bilateral.

Sindrome cérvico-medular: se producen lesiones de la médula espinal, que de acuerdo a su gravedad puede ser una conmoción con tetraparesia pasajera o en el caso de sección definitiva lleva a la tetraplegía.

Sindrome cérvico-encefálico: en forma complementaria a los síntomas del sindrome cervical se agregan fuertes cefaleas en la cabeza y nuca, tinnitus o zumbidos de oídos, sensibilidad a los ruídos fuertes, mareos, sensación de inseguridad, visión turbia, miodesopsias o fotopsias (luces), trastornos del equilibrio, dificultades en la concentración y el pensamiento, nauseas,vómitos, etc.

El trauma cervicocefálico cura en el 80% de los casos, en forma variada desde días hasta los dos años de evolución.

En el 20% restante permanece la sintomatología en forma de dolores cervicales, cérvico-braquiales, cérvico-medulares o cérvico-encefálicos.

Si luego de las 6 semanas del accidente persisten las molestias, se debe presumir que por el Sindrome del Latigazo se han producido lesiones internas en la médula o el cerebro.

En estos casos se deben acelerar los examenes diagnósticos para reconocer en forma temprana la causa de la lesión y su tratamiento, a fin de evitar la cronicidad de las mismas y aliviar al paciente de los trastornos psíquicos que lo acompañan, en especial de la invalidez que estos síntomas provocan.

Utilizando la Tomografía Eléctrica Cerebral (LORETA) – Pascual Marqui, et all - y métodos estadísticos especiales como el SNPM – Nichols and Colmes - es posible definir cuales son las áreas mas afectadas y por consiguiente el mecanismo cibernético involucrado en el trauma. (Bertora-Bergmann, 2008)

áreas con mayor actividad de tipo Delta y Theta se ubican en todos los pacientes en zonas frontales

Las áreas con mayor actividad de tipo Delta y Theta se ubican en todos los pacientes en zonas frontales, BA 10 y BA 11.
El segundo fenómeno que se observa en todos los pacientes es la irritación de la zona temporal y parietal a predominio izquierdo BA 42, 22 y 43, con aparición de ritmos Beta1 y Beta2.

 

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